SANTO DOMINGO. La República Dominicana cuenta en la actualidad con baloncestistas que refuerzan en España, Francia, Turquía, Portugal, Venezuela, Grecia, Brasil y en los próximos días se unirán a la lista Puerto Rico, México y otros países.
Sin embargo, ningún estamento del básquet doméstico (federación, asociación o club) percibe beneficio económico alguno por esas "exportaciones", que en el caso de los que militan en Europa se favorecen de forma directa por jugar con pasaporte y licencia quisqueyana.
Pero eso cambiará a partir de este año. La asamblea ordinaria de asociaciones de la Federación Dominicana de Baloncesto (Fedombal) aprobó en el Reglamento Nacional de Competencia cobros para los jugadores y técnicos que militan tanto en el país como en el extranjero.
Así las cosas, todo baloncestista y entrenador que reciba paga en torneos locales deberá aportar el 10% de su salario a la Fedombal. En el caso de los que militan en el exterior, para obtener la carta aval o transferencia (documento imprescindible exigido por la FIBA) tendrán que pagar US$2 mil o US$3 mil, según la liga donde militen.
Rafael Uribe, titular de Fedombal, explicó a DL que el fin de estos impuestos es que sean invertidos en los proyectos de masificación y desarrollo.
Con un calendario de actividades que incluye participar en 26 torneos, 10 de ellos fuera del país, además de impartir 19 cursos para árbitros, comisarios y oficiales de mesa, la Fedombal tiene un presupuesto de RD$46 millones para 2013.
Pero sus únicos ingresos seguros son los cerca de RD$13 millones que el Ministerio de Deportes les otorgará en 12 partidas.
Jugadores como los hermanos Ricardo y Jeffrey Greer, Sammy Mejía, James Feldeine y Manny Quezada, tienen la nacionalidad dominicana, pero nacieron en los Estados Unidos y militan en ligas europeas con sus pasaportes criollos.
La tarjeta de viaje criolla les permite ocupar plazas especiales para ciudadanos de países de África, el Caribe o el Pacífico (acuerdo Cotonou) y no hacerlo como un refuerzo extranjero común.
El caso del voleibol, cualquier club extranjero que quiera fichar una dominicana tiene que pagar un aval que cuesta entre US$5 mil y US$10 mil. De acuerdo con el más reciente informe entregado por el Proyecto Nacional de Voleibol, ese capítulo reportó ingresos por US$75 mil en la temporada 2010.
Tomado de: Diario Libre - Escrito por: Nathanael Pérez Neró - NPerez@diariolibre.com
Publicado por: www.basketdominicano.com






El Sabio Dice:
ResponderEliminarV E R G O N Z O S O.
Obviamente, el dirigente deportivo, Presidente de la Federacion Dominicana de Baloncesto, el Ing. Rafael Uribe, se ha trazado la meta de alcanzar su sitial en la historia mediante el atropello, el perjudicamiento, el abuso a la clase mas pisoteada, y mas indenfensa en la rama del baloncesto en nuestro pais, los jugadores.
Como bien lo reza un refran:
"Cogiendo piedras para los mas chiquitos."
En su afan por mantener su nombre al tapete, y su foto en las paginas frontales, el Ing. Rafael Uribe ha desarrollado una ludopatia hiriente, letrinosa, y perjudial en contra de los jugadores, aquellos que en vez de recibir una condecoracion, han sido los mas adversamente afectados en el descalabro que ha sufrito el baloncesto en nuestro pais ha raiz de la ineficiente dirigencia de directivos como el Ing. Rafael Uribe, y el tiempo, y los hechos lo han demostrado.
Ing. Rafael Uribe, demuestre capacitacion, ofrescanos una actitud diligencial, permitame ofrecerle una idea de projecto que hara lo imposible para su persona, lo hara lucir una persona inteligente de caracteristicas visionarias.
Organize una conferencia de prensa, elija un comite de dirigentes clubisticos de las diferentes asociaciones, cuya unica y exclusiva mission es la procuracion de patrocinio comercial en el sector privado empresarial sin escatimar esfuerzos.
Cada mes, efectue una conferencia de prensa y ofrescanos los detalles de los avances de este projectos, una cronologia con exactitud de las empresas visitadas, de aquellas que se unen a la causa, y delate con sarcasmo aquellas que se rehuyen a compartir y formar parte del desarrollo de una juventud que a diario nos extiende la mano en señal ansias, entusiasmada con formar parte de una sociedad direcionada a un mejor futuro.